La primera clase sirve para que el niño conozca al entrenador, al grupo y las normas del tatami. No tiene que demostrar nada: el objetivo es que participe, se sienta seguro y termine con ganas de volver.
Antes de entrar al tatami
El entrenador pregunta si existe alguna lesión o necesidad que deba conocer y explica dónde dejar las cosas. Para probar solo hace falta ropa deportiva cómoda y agua. El material específico puede esperar.
Qué hacen durante la clase
- Juegos y ejercicios para mejorar coordinación, equilibrio y atención.
- Posición de guardia, desplazamientos y golpes básicos.
- Trabajo por parejas con reglas claras de cuidado y respeto.
- Un reto final adaptado a la edad y al nivel del grupo.
¿Hay contacto desde el primer día?
No. El aprendizaje es progresivo. Primero se construyen técnica, control y hábitos de seguridad. Las tareas por parejas se adaptan al nivel de cada niño y el entrenador controla la intensidad.
Qué puede observar la familia
Es normal que algunos niños entren tímidos o miren antes de participar. Lo importante es que comprendan las indicaciones, respeten turnos y vayan entrando en la actividad. Una sola clase no mide su capacidad, pero sí ayuda a comprobar si se sienten cómodos con el grupo.
Después de la clase
Pregunta al niño qué ejercicio le gustó y cómo se sintió, sin centrar la conversación en si lo hizo “bien” o “mal”. La confianza aparece con la repetición. Por eso ofrecemos una primera clase gratuita para conocer el programa sin compromiso.